
El personal de soporte de primera línea será capaz de tramitar y coordinar respuestas apropiadas y oportunas a incidentes, de acuerdo con los procedimientos establecidos el cliente. El soporte de primera línea podrá desempeñarse en instituciones de cualquier índole, públicas o privadas, que requieran de un profesional que proporcione soporte reactivo y/o proactivo de hardware, software, redes, seguridad o tareas del usuario.